“Asistimos a masacres de gente inocente y no podemos ayudar”

01/Jun/2012

El Observador Digital, Carolina Bellocq

“Asistimos a masacres de gente inocente y no podemos ayudar”

1-6-2012
Mundo – SIRIA

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU trata hoy el caso de Siria y su titular habló con El Observador
Carolina Bellocq – 01.06.2012
A pesar de que desde el 12 de abril rige en Siria un alto al fuego acordado por el régimen de Bachar al Asad con la Liga Árabe y Naciones Unidas, los ataques a civiles se suceden. El más importante fue el viernes pasado, cuando murieron más de un centenar de personas en un atentado que que la oposición le atribuye al gobierno y que éste le achaca a los terroristas. Hoy el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, presidido por la uruguaya Laura Dupuy, analizará y condenará los incidentes.
¿Qué piensa del pedido de los rebeldes sirios de que la ONU declare el fracaso del plan de alto al fuego?
Darlo por fracasado sería la peor estrategia. El plan consiste en detener la violencia y pasar a un diálogo político, es un mínimo que se tiene que garantizar porque sin eso no se puede avanzar por otro camino.
¿Cómo se prevé la sesión de hoy del Consejo de Derechos Humanos, donde se tratará el tema de Siria?
En la sesión habrá una condena pública por el ataque del viernes pasado en Houla. La única variante es que la delegación de Siria alegará que fue un ataque terrorista y no de las fuerzas leales al régimen de al Asad. El Consejo hace más hincapié en la responsabilidad del Estado porque este tiene una responsabilidad mayor de garantizar el orden. Hubo declaraciones muy fuertes en cuanto a que el gobierno ha cometido gran parte de esas cosas atroces.
“Siria visualiza al Consejo como a un órgano político o politizado. Pero es un organismo intergubernamental”
El gobierno también negó las denuncias del Consejo sobre torturas
Si, exacto. No es que no condenen los ataques; sí lo hacen, en eso está todo el mundo de acuerdo. También China y Rusia están de acuerdo en que la comisión de investigación pueda realizar su trabajo, pero el gobierno sirio no ha permitido el ingreso de los extranjeros entendiendo que la misión surge del Consejo, al que visualizan como un órgano político o politizado. Pero es un organismo intergubernamental. Aunque es cieto que  a veces aprueba resoluciones que están más dirigidas a ver la responsabilidad del Estado.
Más allá de las condenas, ¿cuál sería el camino para salir de la situación?
Obviamente, lo que se desea, y se desea desde hace un año, es que por fin las autoridades escuchen la necesidad de detener la violencia para dar pie a cualquier tipo de diálogo político. Pero como se han pasado ciertos límites, este año se ha comenzado a pedir la responsabilidad penal internacional del Estado. Se han superado los límites cuando ya se considera que son crímenes internacionales.
Desde el lado crítico surge la comparación de Siria con Libia, donde la ONU actuó de manera más inmediata y permitió una intervención militar
La decisión de intervenir militarmente fue del Consejo de Seguridad de la ONU, el de Derechos Humanos es distinto. Todas las situaciones son diferentes y, evidentemente, cada país tiene su complejidad y las incidencias y repercusiones en la región pueden ser profundamente distintas. En el caso de Libia, se consideró que se podía hacer rápidamente por determinados motivos y resultó que ahora está teniendo impactos colaterales en la región. O sea que tampoco era tan sencillo, es una guerra. Lo mismo se teme con Siria, no solo lo que está pasando adentro sino lo que puede pasar en la región.
¿Qué cosas hicieron más difícil el envío de ayuda humanitaria a Siria?
Lo primero es que las autoridades no permitían el ingreso a las ONG ni a organismos como la Cruz Roja. Afortunadamente, ese grupo tenía cierta relación de cooperación de trabajo y negoció con las autoridades sirias, y así pudo ir accediendo al territorio. &
“Es muy difícil hablar con personas que se arraigan al poder o que no quieren oír que se deben respetar los estándares internacionales”
¿Qué es, a su entender, lo más complicado de este conflicto?
La tristeza de asistir a masacres de gente inocente y la impotencia de no poder ayudar. Pero, evidentemente, ese es el drama eterno de Naciones Unidas cuando se enfrenta a la no cooperación de las autoridades. Por eso siempre se hace ese llamado a cooperar, pensando que la cooperación va a redundar en el bien de toda la población. Pero cuando se habla con personas que se arraigan al poder o que no quieren oir que deben respetar ciertos estándares internacionales, es muy difícil.
Laura Dupuy
PRESIDENTE DEL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS DE ONU
DIPLOMÁTICA DE CARRERA
En representación de los países de América latina y el Caribe, la uruguaya es desde hace casi un año la presidenta del organismo de Naciones Unidas que analiza la situación humanitaria en los distintos países del mundo. Comenzó su carrera en 1992.